El libro de Agustina Bazterrica es uno de esos a los que merece la pena dar una oportunidad. Porque, aunque comienza de forma tibia, casi inerte, la historia mejora continuamente hasta llegar a un final impactante. Te cuento más en esta reseña de Cadáver exquisito.
Puede parecer que esta historia habla sobre un mundo distópico en el que el canibalismo está legalizado. Puede parecerlo, porque así es. Sin embargo, no sólo se habla de eso. Con su relato, la autora lanza una potente crítica contra el sistema capitalista, en el que la industria cárnica juega un papel tan fundamental como nocivo, en el que las desigualdades se evidencian en momentos de catástrofe. Cadáver exquisito es una distopía, sí, pero, sobre todo, es un manifiesto.
Con capítulos cortos, que funcionan con la precisión de un reloj, llenos de ritmo y de hechos de gran interés, la narración, siempre calmada, nos adentra en la vida de Marcos, Marquitos, quien rehuye de todo cuanto lo rodea. Rehuye porque él se ha instalado en el duelo por la pérdida de un hijo, por el abandono de una mujer, por la demencia de un padre, por las diferencias insalvables con una hermana. Nuestro protagonista atraviesa una etapa de su vida llena de dolor, no siempre visible, dolor que Agustina Bazterrica retrata con sutileza, elegancia y acierto.
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Todos dicen que cayó porque voló demasiado cerca del sol, pero voló, ¿entendés, hijo? Pudo volar. No importa caer, si fuiste un pájaro al menos por unos segundos.
¡Sigo con la reseña de Cadáver exquisito! Con Marcos también descubrimos el rechazo, las pulsiones, el deseo, el instinto, la supervivencia, la ira, la desesperanza, y, sobre todo, el terror. A través de sus ojos, vemos un mundo despiadado en el que existen auténticos horrores repletos de carne, vísceras, sangre. Esta parte, de especial sensibilidad para quienes no toleren las descripciones detalladas de descuartizamientos —entre otras lindezas, como en Hija de la venganza o Carrie—, son un elemento que favorecen el relato, si bien a mí me han sabido a poco. Porque yo, que odio el terror en las películas, lo abrazo con todo mi ser en la literatura.
Lo que más me ha gustado de la propuesta de Agustina Bazterrica es que logra que vayas del «mmm, no sé yo» al «dame más». Unx empieza el libro con dudas, sin saber si le está encantando, ni siquiera eso, convenciendo, y, de repente, cuando la trama avanza, cuando se pone el foco en determinados temas —la maternidad, la moral, la integridad, el apego—, es imposible parar de leer. Por eso, vuelvo al mensaje con el que he empezado esta reseña de Cadáver exquisito: hay historias que merece la pena leer por el viaje que suponen. Ésta es una de ellas.


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