Si quieres leer una historia entretenida, que te permita evadirte de tus problemas, olvidarte del mundo por un rato, este thriller del autor de la saga Blackwater es para ti. Sin embargo, si buscas algo más, tienes que prestar mucha atención a esta reseña de Hija de la venganza.
El principal problema que tiene el libro es que empieza muy bien, con un prólogo tan corto como impactante. En muy pocas páginas, el autor te sumerge en una atmósfera inquietante y, sobre todo, violenta, con una introducción de personajes fascinante. En ese momento, unx piensa que está a punto de descubrir una historia llena de misterio que lx tendrá en vilo en todo momento.
Sin embargo, ocurre todo lo contrario: a medida que avanzan las páginas, el relato empeora. Si esto ocurre, es, en parte, porque la mayoría de los acontecimientos resultan demasiado casuales. Los personajes son puestos en escenarios y situaciones necesarios para que la trama avance, pero estos se presentan demasiado forzados. En consecuencia, unx piensa: «Sí, claro. ¿Y qué más?». Una serie de catastróficas desdichas que, a la larga, supone un lastre para la historia. Porque se pierde el factor sorpresa, porque nada sorprende.
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Hundirse en la cama al final del día pensando en lo agotador que resultaba perseguir el placer.
Nada sorprende, a excepción de la crueldad, maltrato y sangre que cubren el relato, con escenas que harán las delicias de lxs amantes de lo gore y obligarán a apartar la mirada a las personas más aprensivas. Este aspecto del libro, que eleva con creces la narración, nos lleva a lo mejor de Blackwater, pero también a autorxs como Stephen King con Misery. Son estos momentos los que más me han impactado, pero también los que más he disfrutado.
El libro lo he disfrutado, sí. Sería hipócrita si no dijese en esta reseña de Hija de la venganza que me alegro de haber leído una historia sin otra intención que la de desconectar. No obstante, vuelvo a recuperar las palabras con las que he comenzado este texto: si buscas algo más que el puro entretenimiento, me lo pensaría dos veces.


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