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Reseña Yo era un chico
236 páginas

Reseña Yo era un chico

Un chico de tan solo dieciséis años entra a la sala de hospital en la que se encuentra su padre, inconsciente y rodeado de máquinas que lo mantienen con vida. El chico sabe que ha de despedirse, que está ante su última oportunidad para revelarle quién es a ese hombre al que ama pero al que también teme. Sabe que si no lo hace se arrepentirá. Y no lo hace.

Yo era un chico es la carta en la que, más de una década después, Fer Rivas le cuenta a su padre todo lo que calló aquel día en que lo perdió para siempre. Al leerla, asistimos a una indagación en su sexualidad y su identidad, pero también a un recorrido por la arqueología familiar, que se inicia con la migración del abuelo desde Galicia a Barcelona a finales de los años cincuenta, sucedida por toda una existencia de trabajo en la fábrica de la SEAT y los largos años de la familia habitando un piso enfermo de aluminosis en la Zona Franca.

Y qué digo yo...

El libro de Fer Rivas es un texto breve, pero lleno de fuerza. Escrito en forma de carta póstuma dirigida a su padre, el libro se convierte en un diálogo imposible, en una despedida que también es ajuste de cuentas, catarsis y reivindicación. ¿Cómo hablar de un libro en esta reseña de Yo era un chico?

Dividido en tres partes bien diferenciadas, el texto alterna entre recuerdos de infancia, escenas de adolescencia y reflexiones de la adultez, en un recorrido emocional que no busca respuestas, sino simplemente la posibilidad de decir, de alzar la voz. En ese espacio íntimo, Fer Rivas habla del miedo, de la rabia, de la identidad, del despertar sexual, del dolor heredado y del que se construye a pulso. No hay concesiones, pero sí una delicadeza inmensa para narrar desde la fragilidad sin perder la firmeza.

Una de las grandes virtudes del libro es su estructura no lineal y profundamente orgánica. En una misma página pueden convivir el deseo y la muerte, una reflexión sobre clase con una escena de violencia, o una anécdota aparentemente ligera con un trauma silenciado. Esa mezcla constante no sólo enriquece la lectura: la vuelve más real, más humana. Así es como funciona la memoria, y así es como Rivas nos la entrega, sin filtros ni adornos innecesarios.

Moriste mientras trabajabas y no fue casualidad. La casualidad habría sido que murieras haciendo otra cosa.

Seguimos con la reseña de Yo era un chico. Aunque parte de una experiencia concreta —ser una mujer trans escribiendo a un padre que nunca llegó a conocerla como tal—, el libro trasciende lo personalHay algo universal en su manera de hablar del amor no correspondido, del intento constante por merecer afecto, del vacío que dejan las palabras que nunca se dijeron. Incluso quienes no compartimos su experiencia vital nos encontramos ahí, reflejadxs, heridxs, acompañadxs.

Y ese final… Qué maravilla. Cerrarlo es como cerrar los ojos tras una conversación difícil, sabiendo que no hay vuelta atrás, pero que algo dentro se ha recolocado. Es un final sutil, poético, profundamente bonito.

Título: Yo era un chico. Autora: Fer Rivas. Editorial: Sexto Piso. Edición: 2025.

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